Los Good News Clubs, reuniones extracurriculares cristianas organizadas por Child Evangelism Fellowship (CEF), celebran una significativa victoria legal que garantiza su derecho a operar en las escuelas públicas de Hawái.
El bufete Liberty Counsel, que representó a CEF, confirmó la emisión de una orden judicial permanente a nivel estatal. Esta medida asegura que los Clubes de Buenas Noticias, que ofrecen actividades basadas en enseñanzas bíblicas para niños de 5 a 12 años, tendrán acceso igualitario a las instalaciones escolares en todos los distritos del estado.
«La Constitución es clara: no puede haber discriminación por motivos de religión o libertad de expresión. Esta es una victoria no solo para CEF Hawái, sino para todos los grupos cristianos en espacios públicos,» declaró Fred Pry, vicepresidente interino de CEF, al Christian Post.
La decisión es el resultado de una demanda presentada en enero por Liberty Counsel después de que cuatro distritos escolares de Hawái rechazaran la solicitud de los clubes para reunirse en sus campus. Los abogados de CEF argumentaron que negarles acceso, mientras se permitía la participación de grupos seculares, violaba las Primera y Decimocuarta Enmiendas de la Constitución de los Estados Unidos.
En verano, una orden preliminar obligó a seis escuelas a permitir temporalmente las reuniones de los clubes. El pasado 19 de noviembre, el tribunal extendió esta protección a todas las escuelas públicas del estado mediante una orden judicial permanente.
Esta lucha legal recuerda el caso Good News Clubs vs. Milford Central School, llevado a la Corte Suprema en 2001. En esa ocasión, el tribunal dictaminó que prohibir las reuniones de los clubes cristianos constituía una violación de la Primera Enmienda.
Tras este logro, Liberty Counsel anunció que prepara una nueva demanda contra un distrito escolar en California, donde, según alegan, se restringe la libertad religiosa al prohibir expresamente la participación de clubes cristianos.
Los clubes son reuniones semanales en las que los niños participan en actividades como memorización de versículos, canciones de alabanza y juegos, mientras aprenden lecciones bíblicas. El movimiento, apoyado por voluntarios y recursos de iglesias locales, busca ofrecer valores positivos y un espacio seguro para niños en las comunidades.
La orden judicial en Hawái marca un precedente que refuerza la igualdad de derechos para grupos religiosos en espacios públicos, reafirmando la protección constitucional de la libertad religiosa y de expresión en Estados Unidos.