La Alianza Evangélica Española (AEE) presentó una serie de propuestas para reformar la Alianza Evangélica Mundial (WEA), la organización que reúne a más de 600 millones de evangélicos en el mundo. Esto ocurre en vísperas de la Asamblea General en Corea del Sur (27-31 de octubre), el primer encuentro presencial desde 2019.
El secretario general de la AEE, Dr. Xesús Manuel Suárez, explicó que el gran desafío es hacer que las alianzas nacionales tengan más voz y peso real en las decisiones. Según él, la WEA necesita menos centralización y más participación democrática, para que los líderes globales estén más cerca de las bases que representan.
Algunas de las reformas propuestas:
- Elección directa del secretario general por la Asamblea General, con obligación de rendir cuentas regularmente.
- Que el Consejo Internacional no concentre el poder, sino que sea un canal de representación y servicio, escuchando y comunicando a las alianzas nacionales.
- Reuniones globales más frecuentes, tanto presenciales como online, para no dejar que pasen años sin diálogo ni decisiones.
- Acceso garantizado a traducción en varios idiomas y una comunicación más clara y cercana entre los miembros.
Suárez recordó que el problema no es de poder, sino de autoridad bíblica:
“El liderazgo verdadero no se trata de mandar desde arriba, sino de servir desde abajo, preguntar, escuchar y rendir cuentas” (Mateo 20:24-28).
También destacó que estas propuestas no buscan dividir, sino reafirmar la identidad de la WEA como una reunión de pares, donde todos los países se sienten parte y responsables.
La AEE además valoró positivamente al nuevo secretario general, Botrus Mansour, al que describen como un líder abierto al diálogo y a tender puentes entre comunidades. Sin embargo, aclararon que la cooperación con la Iglesia Católica debería limitarse a temas prácticos —como la defensa de cristianos perseguidos y la libertad de conciencia—, para evitar divisiones teológicas dentro del movimiento evangélico.
En palabras de Suárez:
“Queremos que las Alianzas Nacionales recuperen su sentido de pertenencia y responsabilidad. No queremos derribar, sino construir”.
